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Megafactory Fruselva Chile

Metros cuadrados:

Tipo de proyecto:

2000

Beginner

Acerca del proyecto

Diseñamos este comedor para los trabajadores de una megafábrica de alimentos, con capacidad para atender aproximadamente 65 personas por turno con varias rotaciones diarias.

Cada decisión de diseño responde a una intención clara: el cerebro humano necesita señales para salir del modo automático del trabajo. Cuando el entorno cambia, también cambia el estado mental. Las sillas y lámparas en colores vibrantes no son solo un recurso decorativo, sino activadores neurológicos. El color estimula áreas del cerebro vinculadas a las emociones y la energía, generando un contraste consciente con los ambientes neutros y técnicos de la planta de producción. Este quiebre visual le comunica al cerebro: aquí es diferente.

La variedad cromática también favorece la conversación espontánea. Los entornos monótonos tienden a inhibir la interacción social, mientras que aquellos con estímulos visuales moderados la promueven. Está estudiado que una pausa con conversación real es significativamente más restauradora que una pausa en silencio o en soledad, yo creo que todos hemos sentido esto. 

Además, incorporamos nubes acústicas para controlar el ruido ambiente, mejorando el confort auditivo y permitiendo que las conversaciones se desarrollen de manera natural, sin saturación ni estrés sonoro.  El resultado es un espacio que cumple una doble función: nutrir el cuerpo y recargar la mente, devolviendo a cada persona a su puesto con mayor concentración, mejor ánimo y un vínculo más fuerte con su equipo y con la empresa.

Tremendamente satisfechos con el resultado de este espacio.

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